Actuación de Morenito de Aranda y la oreja de Talavante en Madrid
Fotografía: Javier Pérez

La solidez de Morenito de Aranda y la oreja de Talavante destacan en una tarde de devoluciones

El ambiente frío en los tendidos y el continuo baile en los corrales, con tres astados devueltos, marcaron el paso de la decimoctava de San Isidro. En medio de un clima espeso y a la contra, la oreja paseada por Alejandro Talavante y la impecable dimensión técnica de Morenito de Aranda pusieron el argumento de la tarde en Madrid.

Morenito de Aranda topó con esa versión gélida de Las Ventas que resta eco a lo que ocurre en la arena. En una tarde con otro ambiente, su esfuerzo habría tenido otra traducción. El diestro burgalés firmó una actuación de máxima firmeza de principio a fin, marcada por una actitud intachable desde el recibo a portagayola en su primero. A base de oficio, estructuró una lidia muy sólida ante un primer toro irregular y exigente. La rúbrica fue magistral: cobró un espadazo soberbio que oposita directamente al premio a la mejor estocada del ciclo isidril.

Frente al cuarto, un animal de embestida tosca y protestona que nunca se entregó, Morenito volvió a tirar de una técnica de gran profesional para extraer muletazos de enorme mérito, especialmente por el pitón derecho. Lo mató de otra gran estocada y saludó la segunda ovación de una comparecencia muy seria. Una demostración de absoluta madurez que deja las mejores sensaciones posibles de cara a su próximo paseíllo en esta feria con la corrida de Victorino.

El trofeo de la corrida cayó en manos de Alejandro Talavante frente al quinto. Tras abreviar con acierto ante un segundo toro agresivo pero soso, el extremeño sorteó un sobrero de Torrealta que desarrolló nobleza. Talavante basó su labor en el toreo en redondo, acortando las distancias y pisando terrenos comprometidos cuando el animal bajó su intensidad. Una estocada contraria fue suficiente para pasear una oreja.

Por su parte, Pablo Aguado vio cómo el palco devolvía con suma precipitación a su primero por perder las manos tras la pelea en varas. Corrió turno y lidió al sexto original, al que firmó un brillante saludo a la verónica. En la muleta, el sevillano aplicó máxima suavidad y dejó pasajes de excelente trazo antes de que el astado se apagara. El sexto bis, un corpulento sobrero de Torrealta lidiado tras la devolución de un titular de Garcigrande de 715 kilos, resultó muy bronco y sin opciones de lucimiento. Destacó el brillante tercio de banderillas firmado por Iván García en el tercero.

Madrid. Viernes 29 de mayo de 2026. Cuatro toros de Garcigrande (3º bis), y dos de Torrealta como sobreros (5º y 6º bis)

Morenito de Aranda, ovación y ovación. 

Alejandro Talavante, silencio y oreja tras aviso.

 Pablo Aguado, silencio y silencio.

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